Los expertos coinciden, la miopía ya es un problema de salud visual. Estiman que en el año 2050 la mitad de la población será miope.

La miopía es el defecto refractivo que hace que una persona vea mal de lejos y su principal causa es un crecimiento excesivo del ojo. La aparición y evolución de la miopía depende de la genética  y de factores ambientales: los estudios demuestran que pasar poco tiempo al aire libre y las actividades visuales prolongadas en cerca hacen que aparezca o que aumente la miopía.

Nuestro estilo de vida actual es más sedentario, pasando muchas horas delante de móviles, tablets y ordenadores. Ésto, sumado al confinamiento que pasamos, han hecho que haya aumentado de forma considerable el número de miopes.

A día de hoy, con el factor genético no podemos actuar, pero sí podemos intentar controlar los factores ambientales para evitar la progresión de miopes. A largo plazo los ojos miopes tienen mayor riesgo de desarrollar patologías visuales, sobre todo en graduaciones altas, por lo que tenemos que intentar mejorar nuestro estilo de vida:

  • Fomentar pasar el máximo tiempo posible en espacios amplios y al aire libre (al menos 1 hora diaria)
  • Hacer descansos visuales en actividades prolongadas en cerca cada 20-30 minutos mirando momentáneamente hacia un punto lejano (si es posible, a través de una ventana)
  • Usar una buena iluminación: hay que leer/escribir/estudiar con iluminación en el techo (o luz natural procedente de una ventana) y otra luz puntual, como por ejemplo un flexo, que ilumine directamente en el plano de trabajo. Esta última no tiene que deslumbrarnos ni hacer sombra sobre el texto (colocar el flexo a la izquierda si la persona es diestra, y a la derecha si la persona es zurda)
  • Mantener una buena distancia de lectura: La distancia ideal para cada persona es aproximadamente la equivalente desde el codo hasta la primera articulación del dedo medio. Esta distancia también tiene que ser aplicada con el uso de móviles, tabletas o similares.
  • Evitar el uso de la tablets o móviles y en caso de tener que utilizarlos, procurar que sea como máximo 20 minutos seguidos.

Una vez detectada la miopía, además de aplicar los consejos anteriores, existen diferentes métodos para intentar frenar o ralentizar la progresión de la miopía, sobre todo para aplicar en niños durante la etapa de crecimiento. En Boavisión os ofrecemos las siguientes opciones para controlar la miopía en estos casos:

  • Gafas con lentes especiales
  • Lentillas diseñadas para niños, tanto de uso diario como mensual
  • Lentillas de orto-k, que se usan solo mientras duermes

Según cada caso, recomendaremos una u otra opción (incluso combinación de ellas) haciendo un seguimiento de la evolución del paciente.

¡Infórmate! La prevención es el mejor tratamiento.