POR QUÉ INVERTIR EN UNAS LENTES PROGRESIVAS

POR QUÉ INVERTIR EN UNAS LENTES PROGRESIVAS

La presbicia o vista cansada consiste en la dificultad para enfocar objetos cercanos y afecta al 100% de la población mundial. Alrededor de los 40 o 45 años, la capacidad de visión para las distancias cortas se ve inevitablemente deteriorada debido al endurecimiento del cristalino y nuestro estilo de vida actual -con la mirada fija en una pantalla- no ayuda a mejorar el proceso.

En una búsqueda constante de la solución a este importante y extendido problema la industria ha ido desarrollando soluciones. A finales del siglo XVIII se empezaron a fabricar lentes bifocales, que incluían dos graduaciones diferentes en una misma lente para ver de cerca y de lejos. Este tipo de lentes están actualmente obsoletas, tanto por la baja calidad de visión -siempre con un salto brusco y falta de continuidad en la imagen- como por cuestiones estéticas.

Actualmente la solución a nuestro problema la encontramos en las lentes progresivas. Estas lentes son realizadas con los últimos adelantos tecnológicos en talla del lente y pueden combinar la corrección de la presbicia con cualquier otro tipo de defecto visual como miopía, hipermetropía o astigmatismo. Las lentes progresivas nos permiten ver nítidamente a cualquier distancia ya sea corta, intermedia o lejana.

DIFERENCIAS ENTRE LENTES PROGRESIVAS

Las lentes progresivas son capaces de definir diferentes zonas dentro de un solo lente y además de controlar las zonas de transición entre las diferentes distancias, para que la visión sea lo más natural posible, sin divisiones ni saltos bruscos. Unos de los grandes tópicos que encontramos a la hora de plantearnos utilizar este tipo de gafas, es que necesitan un trabajo de adaptación previa por parte del usuario. Este es uno de los aspectos clave que marcan la diferencia de precios entre lentes progresivos.

Los lentes progresivos distribuyen las zonas de visión de manera que en la parte inferior enfocamos los objetos cercanos y en la parte superior, los que se encuentran más alejados. La importancia de la innovación tecnológica la encontramos a la hora de distribuir la zona intermedia y lateral, para que la transición entre ambas zonas sea suave y verdaderamente progresiva, evitando así zonas borrosas y cualquier posible sensación de mareo en el usuario.

En una lente de calidad la adaptación es rápida y sencilla. La tecnológica de vanguardia ha permitido adaptar estos espacios intermedios para mejorar el contraste y la nitidez, y también para lograr condiciones perfectas específicas en diferentes situaciones. Un claro ejemplo lo encontramos en la posición de la cabeza. Esta posición varía notablemente dependiendo de la actividad que estemos realizando, por ejemplo conducir o trabajar con un ordenador. Con unos buenos progresivos, podemos elegir un lente específico que garantice el máximo comfort y una visión optimizada para cada caso.

Elegir una buena lente marca una gran diferencia en la vida cotidiana de cualquier paciente. En Óptica Boavisión hacemos una cuidada medición y un minucioso examen de tus capacidades visuales para proporcionarte la lente perfecta que te acompañe en tu día a día. Como profesionales optometristas buscamos la máxima calidad en los productos con los que trabajamos y la completa satisfacción de nuestros clientes. En el campo de las lentes progresivas hemos decidido trabajar con Varilux, que nos proporciona lentes perfectas para múltiples situaciones, adaptadas al máximo a cualquier necesidad de nuestros clientes.

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