Las pantallas y el descanso

Las pantallas y el descanso

Autora: Adriana Galiñanes

Seguramente más de una vez habéis escuchado eso de que no se debe usar el móvil antes de ir a dormir porque altera el ciclo del sueño, hoy os contaremos de forma sencilla como se produce.

La explicación viene dada por unas pequeñas células que tenemos en nuestra retina, que es la capa más interna del ojo. Estas células son sensibles a la luz y tienen una gran importancia en la regulación del ciclo del día y la noche en nuestro cuerpo.

Cuando estas células reciben luz, nuestro cerebro interpreta que es de día, por lo tanto activa nuestro cuerpo para realizar tareas. Si hay ausencia de luz o baja la intensidad de ésta, la glándula pineal empieza a generar melatonina, esa sustancia culpable de que nos entre el sueño. Con esta situación, el cerebro deduce que es de noche y prepara nuestro cuerpo para el descanso. Como curiosidad os contamos que estas células no tienen función visual a pesar de estar en el ojo, por eso algunas personas ciegas, según su patología, pueden mantener sus ciclos circadianos normales.

¿Pero qué ocurre cuando nuestro cerebro empieza a prepararse para dormir y usamos un móvil? Una luz intensa, como la que emiten los teléfonos móviles, activa repentinamente estas células de nuevo y crean una confusión al cerebro, generando una situación de alerta que activa al sistema nervioso simpático, que empezará a liberar adrenalina. Con nuestro cuerpo en estado de alarma será difícil quedarse dormido, ya que se tiene que empezar de nuevo el mecanismo de prepararnos para el descanso y como consecuencia, tardaremos más en quedarnos dormidos y descansaremos peor.

Igual que con los móviles, esto también ocurre con el uso de ordenadores, televisión, tablets, etc, por eso deben evitarse unas horas antes de ir a dormir. Este consejo cobra mayor importancia en el caso de los niños, ya que sus células son mucho más sensibles a la luz y las alteraciones que se producen en el sueño son mucho más significativas, y más si tenemos en cuenta que mientras dormimos nuestro cerebro asimila y asienta la información recibida durante el día, como por ejemplo lo aprendido en el colegio.

Ya por último, en caso de tener que emplear algún dispositivo electrónico a última hora del día, para evitar en mayor medida esta situación de alerta en nuestro cuerpo, hay de disminuir la intensidad de la luz que emiten y nunca se deben usar en una habitación a oscuras.

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